“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y dotados dibujos-paz.gif
como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los
otros” .Art. 1 – Declaración Universal de los Derechos Humanos.


La libertad, la justicia y la paz en el mundo, tienen por base el reconocimiento de los derechos individuales de los seres humanos.
El concepto de Paz , que utilizamos frecuentemente en nuestros planteamientos, es el derivado de la pax romana, es decir a la ausencia de conflictos bélicos entre
Estados, pero esta definición se nos queda pobre e insuficiente, cuando reflexionamos
ante los problemas existentes en una sociedad involucrada en conductas discriminatorias, intolerantes e indiferentes ante los problemas sociales ; entonces
debemos ampliar este concepto y pensar en la paz como antítesis de la violencia, pero no sólo de la violencia directa entre estados, sino ante la violencia estructural, la cual provoca injusticias sociales, pobreza y marginación, esta concepción, afecta como consecuencia a todas las dimensiones de la vida y hace referencia constante al desarrollo y a los derechos humanos.
Desde esta reflexión concebimos la Educación para la Paz, como un proceso educativo permanente, fundamentado en el concepto de paz positiva
El tratamiento educativo deberá potenciar el ejercicio de las capacidades relacionadas con la cooperación, la solidaridad y el civismo. A través de los procesos
educativos se ha de transmitir y desarrollar aspectos como:
La educación para la convivencia: relaciones cotidianas, en la vida de clase, la familia, la ciudad ,etc
  • La Educación para comprensión internacional: la enseñanza de otras culturas partiendo del conocimiento de hechos.
  • La Educación para los derechos humanos: práctica y vulneraciones.
  • La Educación para la multiculturalidad: respeto y aceptación de diferentes etnias y culturas.
  • La Educación para el desarme: reflexión ante el militarismo y la cultura de las armas.
  • La Educación para el desarrollo: sensibilidad ante los desequilibrios socioculturales y económicos de los Estados.

Desde esta perspectiva debemos promover, la reflexión individual y colectiva, el análisis de la realidad cotidiana, y de las normas socio-morales existentes, que ayude a los nuestros alumnos y alumnas a:
• Desarrollar un espíritu crítico ante los manifestaciones de injusticia.
• Valorar y adoptar hábitos de comportamiento democráticos, justos y solidarios.
• Desarrollar comportamientos coherentes con los principios morales construidos.
• Participar de forma solidaria en el desarrollo y mejora del entorno social.

PROPUESTAS DIDÁCTICAS